viernes, 19 de abril de 2013

¿Cómo es que nadie se dio cuenta?


Seguramente, todos se han hecho esta pregunta luego de haber conocido el caso Madoff. Más aún, cuando  varios de los clientes de su firma de inversiones eran bancos muy importantes en todo el mundo. ¿Acaso no pensaron que era un poco extraño que los beneficios fueran muy prometedores sin asumir ningún riesgo? ¿Cómo es que la SEC[1] no se dio cuenta de lo que estaba pasando durante tantos años? Fueron muy pocos lo que se hicieron estas preguntas justo cuando los inversores de la firma de Madoff recibían en papel los resultados positivos de sus inversiones que los hacía pensar que eran más ricos que el día anterior. Harry Markopolos era uno de los pocos que se cuestionó acerca de los negocios de firma Madoff, pero para empezar a entender como es que este fraude pudo mantenerse tantos años sin que la mayoría se percatara, debemos empezar por saber cómo era Bernard Madoff.

Bernard Madoff era una persona reservada y cautelosa que no gustaba de resaltar demasiado. Era muy respetado por los círculos filantrópicos judíos del country club al cual formaba parte y donde empezaría a convencer a muchos de que invirtieran en su firma. Además, gozaba de gran reputación en el mercado financiero siendo unos de los fundadores del índice Nasdaq de EEUU del que llegó a ser presidente del consejo de administración. En consecuencia, Madoff tenía la suficiente reputación como para convencer a muchos millonarios a que inviertan, en lo que el aseguraba, ser una inversión con beneficios siempre positivos.

Aun así, no hace falta solo gozar de una buena reputación para que la gente crea en ti. Madoff afirmaba que sus negocios se basaban en los Hedge Fund o fondos de cobertura a través de los cuales se ofrecían beneficios absolutos donde ofrecían tasas de rendimiento de entre el 8% al 12%. Para esto se basaba en la exclusividad de sus clientes. Los clientes tenían que invertir un cantidad bastante grande, pero aun así, tener solo dinero no era suficiente, para poder ser parte en este tipo de negocio, generalmente, era por recomendación. Se sabe que muchas veces Madoff rechazaba  a algunos inversionistas con el fin de mantener la exclusividad.

Otra de las características importantes era que se mantenía alto secreto sobre como se realizaban los negocios. Madoff era quien se hacía cargo de gestionar la estafa sin que nadie se imaginara. Mientras dejaba a cargo de sus hijos los negocios legales de la firma. Una prueba del secretismo era los balances que se les hacía a sus inversores, ya que tenían la apariencia de estar hecho en máquina de escribir y donde, todo parecía indicar, que la gente solo se preocupaba por ver el resultado final positivo que les indicaba que todo andaba bien.

A medida que pasaba el tiempo, tener tu dinero en manos de la firma Madoff era una gran suerte pues así era visto por la gran mayoría. Esta imagen era reforzaba al ver quienes hasta ese momento eran quienes tenían su dinero ahí. Desde actores y directores muy famosos, Bancos muy importantes como Santander y muchos otros que reforzaban la confianza y hacían muy poco probable de que se trate de algo extraño.
Con todas estas características que llevaban a una estafa aparentemente perfecta que se prolongaba por años, hubo quienes no terminaban de creer lo que estaba sucediendo. Es el caso Harry Markopolos que denuncio ante la SEC que los negocios que llevaba a cabo la firma de Madoff era una real estafa. Esta denuncia la hizo en 1999, pero en un inicio nadie creía lo que Markopolos denunciaba. Ni siquiera el gobierno, cuando lo citaron al congreso, o cuando la SEC decidió abrir una investigación supieron reunir pruebas que confirmen la acusación que Markopolos hacía. Tardaron nueve años para que la crisis financiera desenmascarara la estafa de Madoff y diera la razón a Markopolos.

La crisis financiera de 2008 desataría la catástrofe y pondría al descubierto la más grande estafa en la historia del mercado financiero. Los inversionistas necesitaban retirar sus fondos que tenían en la firma Madoff para tener liquidez ante la crisis que se había desatado. Bernard Madoff tenía que revolver cerca de 7000 millones de dólares los cuales no tenía. Al final, luego de haberle confesado a sus hijos el fraude del que ellos también habían sido víctimas, llama al FBI para entegrarse.

Según las declaraciones de Madoff, el fraude llegó a los 50000 millones de dólares basado en un Esquema de Ponzi en el que se utiliza el dinero de los nuevos inversionistas para pagar a los inversionistas más antiguos y muy poco se invierte en la bolsa. Muchos de los inversionistas que confiaron fielmente en Madoff, algunos de ellos colocando todos sus ahorros, lo perdieron todo y algunos de ellos se quitaron la vida. Madoff fue sentenciado a 150 años de prisión y no se pudo comprobar quien más estuvo involucrado.

-Héctor Abanto-


[1] Securities and Exchange Commission de los EEUU, es la agencia encargada de la supervisión de los mercados financieros. 

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