Seguramente, todos se han hecho esta
pregunta luego de haber conocido el caso Madoff. Más aún, cuando varios de los clientes de su firma de
inversiones eran bancos muy importantes en todo el mundo. ¿Acaso no pensaron
que era un poco extraño que los beneficios fueran muy prometedores sin asumir ningún
riesgo? ¿Cómo es que la SEC
no
se dio cuenta de lo que estaba pasando durante tantos años? Fueron muy pocos lo
que se hicieron estas preguntas justo cuando los inversores de la firma de
Madoff recibían en papel los resultados positivos de sus inversiones que los
hacía pensar que eran más ricos que el día anterior.
Harry Markopolos era uno de los pocos que se cuestionó acerca
de los negocios de firma Madoff, pero para empezar a entender como es que este
fraude pudo mantenerse tantos años sin que la mayoría se percatara, debemos
empezar por saber cómo era Bernard Madoff.
Bernard
Madoff era una persona reservada y cautelosa que no gustaba de resaltar
demasiado. Era muy respetado por los círculos filantrópicos judíos del country
club al cual formaba parte y donde empezaría a convencer a muchos de que
invirtieran en su firma. Además, gozaba de gran reputación en el mercado
financiero siendo unos de los fundadores del índice Nasdaq de EEUU del que
llegó a ser presidente del consejo de administración. En consecuencia, Madoff
tenía la suficiente reputación como para convencer a muchos millonarios a que
inviertan, en lo que el aseguraba, ser una inversión con beneficios siempre
positivos.
Aun así,
no hace falta solo gozar de una buena reputación para que la gente crea en ti. Madoff
afirmaba que sus negocios se basaban en los Hedge Fund o fondos de cobertura a
través de los cuales se ofrecían beneficios absolutos donde ofrecían tasas de
rendimiento de entre el 8% al 12%. Para esto se basaba en la exclusividad de
sus clientes. Los clientes tenían que invertir un cantidad bastante grande,
pero aun así, tener solo dinero no era suficiente, para poder ser parte en este
tipo de negocio, generalmente, era por recomendación. Se sabe que muchas veces
Madoff rechazaba a algunos
inversionistas con el fin de mantener la exclusividad.
Otra de
las características importantes era que se mantenía alto secreto sobre como se
realizaban los negocios. Madoff era quien se hacía cargo de gestionar la estafa
sin que nadie se imaginara. Mientras dejaba a cargo de sus hijos los negocios
legales de la firma. Una prueba del secretismo era los balances que se les
hacía a sus inversores, ya que tenían la apariencia de estar hecho en máquina
de escribir y donde, todo parecía indicar, que la gente solo se preocupaba por
ver el resultado final positivo que les indicaba que todo andaba bien.
A medida
que pasaba el tiempo, tener tu dinero en manos de la firma Madoff era una gran
suerte pues así era visto por la gran mayoría. Esta imagen era reforzaba al ver
quienes hasta ese momento eran quienes tenían su dinero ahí. Desde actores y
directores muy famosos, Bancos muy importantes como Santander y muchos otros
que reforzaban la confianza y hacían muy poco probable de que se trate de algo
extraño.
Con todas
estas características que llevaban a una estafa aparentemente perfecta que se prolongaba
por años, hubo quienes no terminaban de creer lo que estaba sucediendo. Es el
caso Harry Markopolos que denuncio ante la SEC que los negocios que llevaba a
cabo la firma de Madoff era una real estafa. Esta denuncia la hizo en 1999,
pero en un inicio nadie creía lo que Markopolos denunciaba. Ni siquiera el
gobierno, cuando lo citaron al congreso, o cuando la SEC decidió abrir una
investigación supieron reunir pruebas que confirmen la acusación que Markopolos
hacía. Tardaron nueve años para que la crisis financiera desenmascarara la
estafa de Madoff y diera la razón a Markopolos.
La crisis
financiera de 2008 desataría la catástrofe y pondría al descubierto la más
grande estafa en la historia del mercado financiero. Los inversionistas
necesitaban retirar sus fondos que tenían en la firma Madoff para tener
liquidez ante la crisis que se había desatado. Bernard Madoff tenía que
revolver cerca de 7000 millones de dólares los cuales no tenía. Al final, luego
de haberle confesado a sus hijos el fraude del que ellos también habían sido
víctimas, llama al FBI para entegrarse.
Según las
declaraciones de Madoff, el fraude llegó a los 50000 millones de dólares basado
en un Esquema de Ponzi en el que se utiliza el dinero de los nuevos
inversionistas para pagar a los inversionistas más antiguos y muy poco se
invierte en la bolsa. Muchos de los inversionistas que confiaron fielmente en
Madoff, algunos de ellos colocando todos sus ahorros, lo perdieron todo y
algunos de ellos se quitaron la vida. Madoff fue sentenciado a 150 años de
prisión y no se pudo comprobar quien más estuvo involucrado.
-Héctor
Abanto-